Hecho en casa

10 años despúes. El Colo Leroy hoy ayudante de campo de Lezcano en San Miguel.

El fútbol suele deparar situaciones que tienen mucho que ver con la vida misma. La mano no venía bien para los jugadores de Comunicaciones. El andar errante en la tabla de posiciones y el pobre presente futbolístico llevaron al plantel hasta el límite: se unían para sacar el equipo adelante o la cosa se iba a ir poniendo cada vez peor. Por eso, para el partido contra Lamadrid, los hombres más experimentados tomaron la decisión, un tanto sorpresiva como tantas ocurrencias que nutren al fútbol de Ascenso de cada día: concentrarse en la casa de Sergio Leroy, un delantero histórico del Cartero.

El Colorado explica que "sólo entre nosotros podemos cambiar este presente. Ernesto Torres, el técnico anterior, hizo muy mal las cosas y desunió al grupo. A mí me borró para poner a los jugadores que venían con él. Por eso lo que hicimos ahora fue vital. Como tengo una casa en Villa Urquiza, la que estoy refaccionando para cuando me case (en diciembre del año que viene, con Natalia) le propuse a los muchachos que pasáramos la noche ahí. Nunca nos habíamos concentrado antes de un partido, ni cuando jugamos con Ituzaingó en las instancias finales del Reducido. Y por suerte nos salió bien, pudimos ganarle el clásico a Lamadrid". Justamente Leroy fue el autor del segundo gol del partido, con el que Comu sumó de a tres, después de ocho fechas. Pero la alegría no fue completa, ya que el Colorado se fue expulsado por sacarse la camiseta. "Reconozco que me saqué, me fui al carajo", cuenta entre risas.

Los jugadores (15 en total; faltó Stampone, que se sumó a la mañana) llevaron colchones desde sus casas y se acomodaron en las dos piezas, en el comedor y hasta en la cocina. Leroy sigue enriqueciendo la historia: "Fue increíble cómo nos mentalizamos. Una vez que apagamos las luces a nadie se le ocurrió joder, ninguno hablaba". A la mañana desayunaron y luego partieron para jugar, con la misma convicción con la que se habían juntado: la de saber que, ahora más que nunca, la unión hace la fuerza.

Sintesis:

El clásico mañanero tuvo su encanto sobre el final. De entrada, Lamadrid hizo honor a su apodo y encarceló a Comunicaciones. Pero bastó que Francisco Lezcano decidiera meter en la cancha a Leroy, para que la historia se revirtiera. En él, Flavio Domínguez encontró al socio ideal y juntos liberaron a su equipo, dieron vuelta el clásico y terminaron dejando encerrado al Carcelero. Linda alegría para el regreso de este duelo, que no se disputaba desde la temporada 97/98

Fuente: Diario Olé (
20 de Noviembre del 2000)


Enviada por Leandro, gracias por el aporte!

La vanidad de las luciernagas

Gabriel Stagnaro, del que también subimos "Un santo para Telmo", muestra en este corto la encarnizada rivalidad entre las hinchadas de Defensores de Belgrano y Excursionistas.
"La vanidad de las luciernagas" (2005) fue premiada en varios festivales de cine.
A continuación les dejamos el corto, que lo disfruten.





La Vanidad de las Luciernagas from gabriel s on Vimeo.

El Fortín de Ludueña

Antes de que empezara a conocerse como el Fortín de Ludueña, tras la remodelación realizada a fines de 2001, y tuviera su emplazamiento definitivo en la intersección de Casilda y Matienzo, la cancha de Tiro Federal anduvo de mudanzas y, al compás de lo que marcaba la historia, vivió épocas buenas y de las otras.

Con la presencia de seis mil espectadores, la reinauguración del estadio se produjo el 9 de diciembre de 2001, en el partido nocturno que Tiro Federal jugó contra San Martín de Tucumán por la quinta fecha de la zona B del torneo Argentino A. Dicho cotejo concluyó igualado en dos goles y el delantero Fernando Robles se dio el gusto de convertir los dos primeros tantos en el bautizado Fortín de Ludueña.

Años atrás, la localía de Tiro Federal osciló entre el Gabino Sosa y el José Martín Olaeta. E incluso por el Gigante de Arroyito, en una ocasión excepcional de la temporada 98/99. Por entonces, la cancha presentaba una vetusta escenografía de viejos tablones y cabinas deterioradas, en la única tribuna que tenía el estadio.

Hasta que la dirigencia puso manos a la obra y ordenó la remodelación del estadio. Se reemplazaron los tablones de madera por listones de cemento sobre estructura de hierro. Y se levantaron tres tribunas: las dos que flanquean a la platea oficial y la popular visitante, que da espaldas a calle Felipe Moré. Se construyeron cabinas de transmisión y palcos de prensa, sanitarios, vestuarios y demás dependencias. Y también se cerró el campo de juego con un alambrado perimetral y se cercó el estadio con grandes portones, con lo que adquirió una fisonomía similar a la de un Fortín.

Al momento de su fundación, en 1905, la cancha estaba emplazada en Humberto Primo y Goosweiler. Y luego se trasladó al Parque Independencia, más precisamente en la esquina de 27 de Febrero y Moreno, en un reducto que por entonces se conocía como “la cancha del tanque” por la proximidad que tenía con el complejo de Obras Sanitarias. Luego se mudó al barrio Industrial, a un predio ubicado en bulevar Avellaneda y Humberto Primo.

Recién en 1956 se instaló en su actual ubicación, en Casilda y Matienzo, en pleno corazón de barrio Ludueña.

El último Atlanta - Chacarita


Este año se cumplirán nueve años desde la última vez que Atlanta y Chacarita se enfrentaron. Este clásico, uno de los más tradicionales del fútbol argentino, no se juega desde el 17 de abril de 1999, cuando empataron 2 a 2 en cancha de Chacarita. Fue el partido oficial 126 de un historial que arrancó en 1927.

El encuentro correspondió a la fecha 27 del campeonato Primera B Nacional 1998/99 y significó el descenso de Atlanta a la Primera B y el ascenso de Chacarita a la categoriía superior. El último gol lo convirtió Nicolás Laviano con una zapatazo de media distancia.

En el historial de 126 partidos indica que Chacarita ganó 54 veces (con 191 goles), empataron 38 y Atlanta se impuso 34 (con 144 tantos). La última vez que Atlanta pudo ganar fue en 1996/1997 por la Rueda Permanencia de la B Nacional. Fue 1 a 0 y se trató del único triunfo bohemio en los últimos 18 partidos que disputaron.

Esta es la síntesis del partido

Chacarita 2: Jorge Vivaldo, Fabio Schiavi, Leonardo Sciacqua, Ricardo Pagés,
Fernando Della Salla, Leonardo Ferrero, Edgardo Boujón, Mariano Mignini, José Atilio Garay, Alex Rodríguez, Silvio Carrario.
DT: Héctor Rivoira, Suplentes: Albano Anconetani ,Sebastián Cassano, Diego Rivero, Luciano Ábalos, Miguel Prado.
Atlanta 2: Rodrigo Reynoso, Miguel Farrera, Adrián Bozoletti, Andrés Polonsky, Santiago Hirsig, Lucas Fantini, Héctor Virardi, Rubén Cortéz, Marcelo Ramírez, Rodrigo Stalteri, Mauro Gerk.
DT: Eduardo Anzarda. Suplentes: Juan Carlos Gambandé, Rubén Díaz, Diego Raimondi, Lucas Ferreiro, Nicolás Laviano.
Cancha: Chacarita Juniors (San Martín). Jugado el sábado 17 de abril de 1999.
Recaudación: $ 38.530.
Juez: Marcelo López.
Goles: PT: 3' Rodrigo Stalteri (At), 14' Mariano Mignini (Ch), 45' Silvio Carrario (Ch). ST: 19' Nicolás Laviano (At).
Cambios: en Chacarita, ST: 31' Diego Rivero por Edgardo Boujón, 38' Luciano Ábalos por Alex Rodríguez; en Atlanta, ST: 17' Nicolás Laviano por Héctor Virardi, 22' Diego Raimondi por Rodrigo Stalteri, 31' Lucas Ferreiro por Marcelo Ramírez.
Amonestados: en Chacarita, Fabio Schiavi y Edgardo Boujón; en Atlanta, Miguel Farrera, Adrián Bozoletti, Rubén Cortez y Marcelo Ramírez.

Fuente: Planeta Bohemio

Las Tiburoncitas

En esta oportunidad presentamos a Las Tiburoncitas, que dicho sea de paso deben estar muy transpiraditas con ese uniforme (?).

Perlita barraqueña con José María Muñoz


Esta es una anécdota del reconocido comentarista deportivo José María Muñoz, en nuestra querida institución.
Según cuenta, tuvo un accidentado debut en el periodismo, fue en 1946 en nuestra cancha, en un partido entre BARRACAS CENTRAL Y BANFIELD por la máxima categoría del ascenso. Como el club no tenía teléfono, Muñoz debía llegar hasta el aparato de una casilla del ferrocarril, después de saltar una alambrada y recorrer mas de 100 metros. Así, pasaba el informe gol a gol y volvía rapidamente a seguir viendo el partido. No era su día de suerte, ya que Banfield, ganó por 5-2 y el se la paso corriendo de un lado al otro. En uno de esos viajes se enganchó en el alambre y se hizo un siete en el pantalón. La reparación llegó en 1982 cuando BARRACAS CENTRAL lo premió con una sugestiva plaqueta que rezaba EL PANTALON DE ORO después de agradecer Muñoz recordo con gran claridad aquella tarde "era el único que tenía".

Fuente: Agrupación del hincha de Barracas

Pases de verano


Matías Almeyda firmó contrato con Fenix y jugará la temporada que viene en la Primera C y compartirá equipo Alberto Acosta y será dirigido por Felix Benito.
El volante central, de 35 años, ex jugador de la Selección Argentina y River Plate, estaba retirado de la actividad luego de su paso frustrado por el Lyn Oslo de Noruega.