Perlita barraqueña con José María Muñoz


Esta es una anécdota del reconocido comentarista deportivo José María Muñoz, en nuestra querida institución.
Según cuenta, tuvo un accidentado debut en el periodismo, fue en 1946 en nuestra cancha, en un partido entre BARRACAS CENTRAL Y BANFIELD por la máxima categoría del ascenso. Como el club no tenía teléfono, Muñoz debía llegar hasta el aparato de una casilla del ferrocarril, después de saltar una alambrada y recorrer mas de 100 metros. Así, pasaba el informe gol a gol y volvía rapidamente a seguir viendo el partido. No era su día de suerte, ya que Banfield, ganó por 5-2 y el se la paso corriendo de un lado al otro. En uno de esos viajes se enganchó en el alambre y se hizo un siete en el pantalón. La reparación llegó en 1982 cuando BARRACAS CENTRAL lo premió con una sugestiva plaqueta que rezaba EL PANTALON DE ORO después de agradecer Muñoz recordo con gran claridad aquella tarde "era el único que tenía".

Fuente: Agrupación del hincha de Barracas

Pases de verano


Matías Almeyda firmó contrato con Fenix y jugará la temporada que viene en la Primera C y compartirá equipo Alberto Acosta y será dirigido por Felix Benito.
El volante central, de 35 años, ex jugador de la Selección Argentina y River Plate, estaba retirado de la actividad luego de su paso frustrado por el Lyn Oslo de Noruega.





Centro Español en La Bombonera

Foto histórica de Centro Español en La Boca, posando junto a Hugo Gatti, luego de un amistoso frente a los suplentes de Boca en 1986.
Tal vez el partido más importante en la historia del club, que nunca jugó en otra categoria que la Primera D.

“He jugado partidos sin dormir e hice goles”


Día inestable. Aún se escuchan las gotas de lluvia pegar contra el piso. El frío contrasta con el ambiente cálido que se siente en el consultorio. La intensa llovizna azota la Capital Federal mientras Sebastián Neuspiller se sienta y comienza la charla.

El “Dandy”, como lo apodaron sus allegados, es médico, especialista en Ginecología y a su vez futbolista. Su vida es bastante agitada, por la mañana trabaja en el Hospital Durand, luego se dirige al Instituto Médico Integral de Fertilidad (FECUNDITAS), para luego culminar su día entrenando. Además, dos veces por semana, concurre a BIOCELS (Banco de Células Madres), del que es su Director Médico.

Pero, obviamente, su vida no gira únicamente en el ámbito profesional, ya que también vive dedicado a su familia, que está integrada por su esposa y sus dos hijos: Santino, de dos años y medio, e Isabela, de un mes.

Y pensar que esta vida agitada que comenzó hace diez años nunca hubiera sucedido sin la intervención de César Mansilla, gerenciador de Fénix, club en el que es ídolo. “Yo quiero que juegues, venís los sábados y jugás, nada más”, fueron las palabras de la persona que le quitó a Sebastián esa idea de que iba a ser difícil jugar sin formar parte de los momentos diarios con sus compañeros. Porque en el ambiente del fútbol es atípico que un futbolista entrene solamente dos veces a la semana con su grupo, pero él sabe que es imposible vivir con el sueldo de un equipo de la cuarta categoría del fútbol argentino, lo que lo llevó, entre otra cosas, a afirmar su vocación por la medicina. Sin embargo, para Neuspiller no es anormal, ya que “los jugadores de todo el mundo no entrenan más de dos horas por día, es decir tienen 22 horas libres”, y él, a esas horas, las aprovecha para otra actividad que le fascina. Al mismo tiempo, asegura que “no todos los futbolistas son millonarios como Messi o Agüero” y que, cuando se retiran, después tienen “un tiempo largo para vivir”.

Según el delantero de Fénix, lleva muy bien las dos profesiones, es más, son “el cable a tierra” para olvidarse una de la otra.

Hace una década que lleva la misma vida, es por eso que le resulta normal entrenar con el equipo cuando se desarrollan las prácticas más importantes, como fútbol y pelota parada. “Entreno todos los días como todo el mundo”, aclara el “Dandy”, no dejando margen a la duda.

Esto se debe a que, más allá de que no lo haga junto a su equipo, el resto de los días lo realiza con su personal trainer, Ezequiel Domínguez, quien cuenta con un currículum estupendo, debido a que también es el preparador físico de la reserva de River.

Su personal trainer se encarga de mantener bien corporalmente a Neuspiller. Para esto, le programa una rutina de acuerdo con las actividades que desempeñan sus compañeros en el entrenamiento diario, la cual está establecida de antemano por el preparador físico de Fénix.

Y, aunque algunos consideren que esto puede afectar el rendimiento de un jugador, Sebastián comentó que nunca tuvo que “pedir el cambio porque estaba mal físicamente”. De hecho, asegura que ha ido “a jugar partidos sin dormir después de una guardia” y, además, hizo “goles”.

Como en toda profesión, el fútbol tiene cosas buenas y malas, y en este ambiente, la envidia es un factor desencadenante para crear un mal clima en un vestuario, pero en el caso del “Dandy” nunca tuvo problemas con sus compañeros. “Los chicos tampoco son tontos, si convierto goles, esos goles sirven para el equipo en general, no sólo para mí: para los premios, para el campeonato, para todo”. Es que él tampoco da pie para que se quejen. “Como los sábados voy y cumplo, no les doy oportunidad para que se molesten” asegura.

Figura de su equipo, histórico y sobre todo goleador, éste médico- jugador sabe distinguir la diferencia entre sus dos ocupaciones. “La medicina es mi profesión y el fútbol es mi pasión por los deportes”, sentencia.

Sebastián Neuspiller es, como tantos otros casos, un claro ejemplo de que uno debe hacer lo que le gusta, que nada se lo impide. Para muchos, esta vida agitada que lleva puede parecerle anormal o difícil, pero para el “Dandy” es mucho más que eso: es un verdadero placer.

Por
Mauro Torre para ISPED

Máxima velocidad (?)


El fin de semana pasado, se enfrentaron Crucero del Norte de Posadas y La Florida de Tucumán en Misiones, por el Torneo Argentino B. El resultado fue 2-1 para los misioneros.
Pero esto fue comprensible ya que el plantel del equipo tucumano tardo 26 horas en llegar a Posadas debido a que el micro que contrataron no podía superar los 60 km. por hora.
Al final del partido el tecnico de La Florida declaró que si sacaban un empate hubiese sido un triunfo.

Fuente: Soloascenso

El sabor del reencuentro (?)

Martini y Gesualdo en la previa del clásico

Después de 21 años, se vuelve a jugar un clásico del ascenso. Esos clásicos bien de barrios, Ensenada vs Berisso, y mucha pica entre las hinchadas.
El historial favorece a Camba con 8 partidos ganados contra 3 en 15 partidos jugados. Sin embargo como se suele decir estos son partidos aparte y como llega cada equipo no cuenta.
El último se jugó el 14 de abril de 1987 correspondiente a la fecha 34 del torneo de primera C, luego ambos equipos jugaron estos años en categorias diferentes y no volvieron a cruzarse.
Desde acá esperamos un gran partido y lamentamos la ausencia de público visitante que le hubiese dado un marco espectacular al encuentro.

Foto: Diario Hoy

Cuando Kimberley le ganó a Hungría.


Aunque no todas las anécdotas del Mundial de Argentina ´78 estuvieron manchadas con sangre, ya que en el último partido de la primera ronda, el 10 de Junio, debieron enfrentarse Francia (único equipo que utilizó a sus 22 convocados) y Hungría, ambas selecciones ya se encontraban sin chances de pasar a la ronda siguiente del torneo.

Un día antes de disputado el partido, la F.I.F.A. le comunica a la delegación húngara que debido al color rojo de su camiseta y al azul de la de los galos, se podían confundir las mismas en los televisores blanco y negro que predominaban en Argentina por ese entonces, deberían jugar con la camiseta suplente, sin prever que los franceses adoptando la misma postura hacen lo propio y salen al campo de juego, al igual que sus rivales, con la casaca blanca, y como ambos seleccionados estaban convencidos de que estaban haciendo lo correcto, ninguno había llevado las camisetas titulares, por lo cual el árbitro no podía comenzar el partido.

Entonces a los franceses se les ocurre enmendar su error y pedirle prestado un juego de camisetas al club de fútbol que estuviera más cerca del estadio. Como el partido debería disputarse en el estadio mundialista de Mar del Plata, el club Kimberley de dicha ciudad le proporciona sus casacas blanca y verdes a rayas verticales con las que finalmente los franceses vencen por 3 a 1 a Hungría.

De ésta forma, Kimberley de Mar del Plata, se convirtió en el único club de la Argentina, que no sólo juega un partido de un Mundial, sinó que además lo gana.

Lo más curioso del caso es que en la vestimenta del conjunto galo, los jugadores Dominique Rocheteau y Olivier Rouyer, tenían en sus pantalones los números 7 y 11, mientras que en sus casacas llevaban el 18 y el 20 respectivamente.

Fuente: CLUB ATLÉTICO KIMBERLEY